3.5.12

Volvieron las oscuras golondrinas

Ya están aquí. Dan un giro delante del balcón ante el cual estoy escribiendo esto y desaparecen.  Luego regresan y traen un poquito de barro inmobiliario con el que retocan el nido del año pasado. Las llamo golondrinas pero no lo son.  No tienen el pecho rojo, sino blanco.  Son aviones o Delichon urbicum.
Las golondrinas y sus primos el avión y el vencejo son los reyes de las tardes de primavera.  También se los ve mucho por la mañana temprano.  Una de esas mañanas de hace años estaba en un examen aburrido y miré por la ventana.  Algunos alumnos estaban en el patio y sobre ellos volaban unas decenas de vencejos enloquecidos con el desayuno de mosquitos. Entonces escribí este poema que aparece en Múltiplos de uno:


     ESTAMPA ESCOLAR


     Una densa telaraña
     de vuelos de golondrinas
     teje un manto que protege
     a los niños de la próxima
     caída del tiempo sobre
     sus dormidas existencias.

     Las fortuitas trayectorias
     trazan signos cabalísticos
     en el cielo limpio y fresco
     de esta mañana de mayo.
     Sólo los niños los miran,
     los comprenden, los señalan
     con sus deditos y ríen.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno. Dales saludos a is amigas. Las recuerdo y me alegro.